Mi esposa puta de su jefe P2
Después de esa noche intensa, en la que limpié todo el semen del jefe mientras ella me contaba lo excitada que estaba porque ahora él sabía la verdad, pasaron unos días más. Mi esposa seguía siendo su puta diaria en la oficina: sin tanga, plug anal, mamadas bajo el escritorio y folladas anales secas casi todos los días. El señor Roberto cada vez la humillaba más, sabiendo que yo estaba al tanto y que lo aprobaba.
El miércoles por la noche, mientras la tenía inclinada en nuestra cama y la cogía despacio, me susurró:
N: Cornudito… el jefe me volvió a proponer lo del viaje de negocios. Son solo 3 días, pero me prometió un bono muy bueno… ¿Me dejas ir? Sería el lunes que viene
Y: Yo mientras la cojia le dije ve ero todo grabado quiero ver cómo te usa sabiendo que eres casada.
N: (gimiendo) Sí, mi amor… te mandaré videos mientas me cojen
Después de que mi esposa aceptara el viaje por el bono prometido (y por lo mucho que le excitaba la idea), llegaron al hotel el lunes por la tarde. El señor Roberto, ahora sabiendo que ella era una esposa cornuda consentida, no tenía ningún filtro: grababa casi todo y me lo enviaba sin problema.
El martes por la noche, después de la cena formal con los clientes, el jefe llevó a mi esposa y a tres empresarios clave a la suite del hotel
Los tres eran hombres mayores pero tenían sus propios negocios
Don Julio 65 años, calvo, barrigón
Don Carlos 59 años, alto, canoso
Don Miguel 63 años, robusto, vulgar
Apenas cerraron la puerta, el jefe tomó el control:
R: Caballeros, Natalia es mi asistente ejecutiva… y esta noche va a hacer todo lo necesario para que cerremos este contrato multimillonario. Natalia, quítate el vestido y arrodíllate en el centro.
Mi esposa, nerviosa pero empapada, se desnudó completamente frente a los cuatro hombres y se arrodilló solo con tacones altos.
Recibí el primer video de la noche
Video 1 (enviado por el jefe):
Se veía a mi esposa de rodillas, con la verga de don Julio en la boca, mamándola con ganas mientras el jefe hablaba de cifras y porcentajes como si nada.
R:y como verán en la propuesta, el margen sería del 18%. Natalia, más profundo, no seas tímida.
Don Miguel le agarró el cabello y le metió la verga hasta la garganta:
M: que rico oye Roberto… ¿esta puta es tuya o de la empresa?
Los cuatro la rodearon. Don Miguel fue el primero en hablar mientras le metía dos dedos gruesos en el coño sin aviso:
M: ¿Esta puta es soltera o qué?
R: (riendo) Es de quien yo diga. Pero hay algo que les va a gustar más… Natalia, diles la verdad.
Mi esposa sacó la verga de su boca, con hilos de saliva colgando, y miró a los tres hombres:
N: Estoy casada, señores… Mi marido sabe que estoy aquí y que me van a usar.
Los tres se quedaron sorprendidos un segundo y luego soltaron carcajadas y expresiones de excitación.
J: ¿Casada? ¡No mames! ¿Y el cornudo te deja venir a que te follemos para cerrar negocios?
C: Qué puta degenerada… Sigue chupando mientras nos cuentas.
El jefe la agarró del pelo y le empujó la cabeza contra la verga de don Carlos.
R: Cuéntales bien, Natalia. Dile lo que eres.
N: (con la boca llena, entre arcadas) Soy… una esposa casada… mi marido es cornudo… le encanta que me usen… que me presten… que me llenen y que le mande pruebas.
La revelación los puso salvajes.
R: Perfecto. Entonces no hay límites. Úsenla como quieran.
La orgía duró casi dos horas y media
Empezaron con mi esposa de rodillas. Los cuatro vergas maduras, gruesas y venosas la rodeaban. Ella chupaba una tras otra, babeando profusamente, mientras las manos de los hombres le manoseaban las tetas, el culo y el coño.
Don Miguel la agarró del cabello con fuerza y le follo la boca sin piedad, metiéndosela hasta el fondo hasta hacerla tener arcadas:
M: ¡Mira cómo mama esta casada de mierda! ¿Tu marido tiene una verga tan gruesa como esta, puta?
N: (ahogada) No, señor… las de ustedes son mucho más grandes…
Al ver está parte me sentía humillado pero exitado
Mientras tanto, don Julio le metía tres dedos en el coño y don Carlos le pellizcaba los pezones con fuerza.
La levantaron y la tiraron sobre la enorme cama. Don Julio fue el primero en penetrarla. Le abrió las piernas al máximo y le metió su verga gruesa y corta de un solo empujón brutal en el coño.
J: qué apretada está esta zorra
La cojio con embestidas fuertes y profundas, haciendo que sus tetas rebotaran. Al mismo tiempo, don Miguel le metió la verga en la boca. Don Carlos le escupió y le metió dos dedos en el culo.
El jefe grababa todo de cerca y la humillaba constantemente:
R: Cuéntale a tu cornudito lo que te están haciendo, Natalia.
N: (entre gemidos y arcadas) Cornudito… don Julio me está destrozando el coño… me la está metiendo muy profundo… hay tres vergas más esperando su turno…
Cambaron posiciones. La pusieron a cuatro patas. Don Miguel le escupió en el ano y, sin ningún lubricante, le metió toda su verga gruesa y larga de un solo empujón seco.
N: ¡AAAAAHHHHH! ¡Me duele! ¡Es muy grande!
M: ¡Cállate y aprieta, puta casada! Este culo ahora es nuestro.
Mientras don Miguel la sodomizaba salvajemente, don Carlos se acostó debajo de ella y la cojio por el coño. Doble penetración brutal. Mi esposa gritaba y gemía como loca, completamente llena.
C: ¿Tu marido está viendo esto ahora mismo?
N: ¡Sí! ¡Le estoy mandando todo! ¡Soy una puta y el mi cornudo!
Don Julio se paró frente a ella y le folló la boca. Los tres la penetraban al mismo tiempo mientras el jefe grababa y le daba nalgadas fuertes.
La usaron en todas las posiciones posibles durante más de una hora:
La montaron en sándwich (coño + culo) mientras ella mamaba al tercero.
La pusieron de lado, follándola por ambos agujeros al mismo tiempo.
La hicieron cabalgar a dos vergas a la vez (una en el coño y otra en el culo) mientras le tiraban del cabello.
La tiraron boca arriba con la cabeza colgando de la cama para follarle la garganta mientras los otros dos la penetraban.
Se corrieron dentro de ella varias veces. Primero llenaron su coño, luego su ano, y finalmente le corrieron en la boca, la cara y las tetas. Mi esposa estaba completamente cubierta de semen: le chorreaba por los muslos, le salía del ano abierto y tenía la cara y el pelo pegajosos.
En uno de los momentos más humillantes (y que más me excitó), el jefe la obligó a mirar a cámara mientras don Miguel le follaba el culo con fuerza:
R: Dile a tu marido qué eres.
N: (gritando de placer) ¡Soy una puta casada! ¡Me encanta que me usen para cerrar tratos! ¡Mi marido es un cornudo que limpia el semen de viejos como ustedes!
Último video de la noche (desde el baño, casi a las 3:30 am)
Mi esposa entró tambaleándose al baño lujoso. Se colocó frente al espejo grande, abrió las piernas y apuntó la cámara hacia su cuerpo destruido.
Estaba irreconocible:
- Cara, tetas, abdomen y muslos completamente cubiertos de semen fresco y seco.
- El pelo revuelto y pegado.
- Marcas rojas de manos y mordidas por todo el cuerpo.
- Su coño hinchado, rojo y abierto, con semen blanco espeso saliendo a borbotones.
- Su ano completamente dilatado, rojo e irritado, con hilos gruesos de corrida chorreando.
N: (voz ronca, exhausta pero satisfecha) Cornudito… mírame bien. Cuatro hombres acaban de usar a tu esposa casada durante más de dos horas. Me cogieron por todos lados… doble penetración, anal seco, me llenaron el coño y el culo… Me hicieron decirles que estoy casada y que eres cornudo… se volvieron locos. El contrato ya está firmado gracias a mí. Estoy destruida y llena de semen de extraños…
Se dio la vuelta, se inclinó y abrió las nalgas con ambas manos, mostrando su ano y coño completamente usados y chorreando.
N: Mañana hay otra reunión con más clientes… El jefe dice que quiere repetirlo. ¿Quieres que siga siendo su puta de negocios?