Regalo de cumpleaños
Era cumpleaños del chico que me gustaba, aun no formalizábamos pero yo tenía muchas ganas de darle un gran regalo por su día especial.
Lo cite en la habitación de un hotel con la excusa de un day pass con alberca.
Me puse el bikini negro con el que se me veía un culote, con el que sabía no se podía resistir. Estuvimos un rato en la piscina, todos nos veían porque a decir verdad ambos somos muy atractivos. Lo delicioso que fue sentir sus dedos acariciar mi vulva húmeda bajo el agua y una que otra dedeada, pero eso es para otra historia. Despues de una tarde de agua y drinks ilimitados, lo incite a quiero fuéramos a la habitación, donde estaba su verdadero regalo.
Al cruzar el umbral de la puerta, yacía un pastel de triple chocolate en el centro de la cama
Para mi ?- preguntó
Si, pero lo degustaremos de una forma diferente. Procedí a besarlo ávidamente, metiendo simi lengua entre sus labios, dejando escapar unos gemidos, el pronto se deshizo de mi bikini, dejando expuesto todo mi cuerpo, deseoso de sentir el suyo.
Me apresuré a quitar su short, dejando salir esa gran verga que me hacía escurrir, erecta y gruesa; No pude evitar llevármela directo a la boca, la ensalive, succione y lamí hasta quedar con la boca seca. Antes de que pudiera venirse, me aparte y procedí a guiarlo hacia la cama. Se sorprendió de que no hubiera un cuchillo para cortar el pastel a lo que le dije
à donde vamos, no lo vas a necesitar.
Con el culo bien abierto, me senté sobre el bizcocho de chocolate, dejando repletó de betún mi culo y por supuesto mi vulva.
Feliz cumpleaños! -Le susurré al oido. -Cómeme.
Con los ojos llenos de lujuria tomo sin pensarlo dos veces mi culo con sus dos manos bien abiertas, me puso en 4 y comenzó a lamer el betún y restos de pastel de mi culo, pude sentir como su lengua recorría mi año y pasaba por el periné hasta mis labios menores, limpiando todo rastró de postre.
Yo no podía dejar de humedecerme por lo que el chocolate comenzó a mezclarse con mis fluidos y escurrir lentamente entre mis piernas. Esto lo excito tanto que tuvo que penetrarme, una y otra vez hasta que el chocolate tambien estuvo lleno de su propio semen. Era tan delicioso que yo tambien tuve que probar. Sentir su leche caliente saliendo de mis adentros, sentirme suya fue un regalo para mi tambien.
Disfrutaste tu regalo ?- pregunté curiosa
El mejor bizcocho que me he comido- dijo con la mirada perdida en el placer.