Parejas ¿Cómo comenzaron en el mundo swinger?
Lo del título. Me gustaría saber cómo partieron, de quien fue la idea, cuales fueron las primeras experiencias y que consejo darías a alguien que está recién comenzando.
Lo del título. Me gustaría saber cómo partieron, de quien fue la idea, cuales fueron las primeras experiencias y que consejo darías a alguien que está recién comenzando.
Anoche con mi pareja fuimos a sinner por primera vez. Nos gusto el lugar pero la play room nos pareció muy chica para tanta gente, lo que mato un poco la vibra para nosotros.
¿Alguien conoce de algún lugar similar pero que tenga o playroom más grandes o que tenga varias playroom más pequeñas que sean para 4 personas máximo?
Entre tanto posteo de hombres que quieren ser tercero, les comparto mi historia para distenderse.
El verano pasado, después de un año laboral bien pesado, mi polola y yo nos fuimos unos días a Mendoza a descansar. Los dos tenemos 32 años y somos profesionales. El plan era recorrer viñas mendocinas y disfrutar harto.
El segundo día fuimos a una viña bien conocida. El tour empezaba caminando por los viñedos con degustaciones chicas entremedio.
Ahí conocimos a una pareja de uruguayos más o menos de nuestra edad. Eran súper conversadores y conectamos al tiro. Yo y el uruguayo teníamos en común la natación, y su polola era de esas minas simpáticas y entradoras que te caen bien de inmediato. Además, estaba rica y eso siempre ayuda.
Al final del tour nos sentaron a todos en una mesa larga con más vino y picoteo, en un ambiente más suelto para todo el grupo. Seguimos tomando vino mientras compartiamos con el grupo, pero sobre todo con la pareja de uruguayos. En un momento sentí una cierta tensión sexual con ella, pero pensé que me lo estaba imaginando. Qué equivocado estaba.
Conversando nos dimos cuenta de que estábamos en el mismo hotel, así que quedamos en cenar juntos. Cuando me quedé a solas con mi polola le comenté la vibra que había sentido, y ella me dijo que también algo había sentido pero que probablemente era por estar curados.
Quiero aclarar que, si bien somos bastantes liberales, no somos swingers ni hemos hecho nada de ese estilo, por lo que lo que estaba por pasar nunca se cruzó por nuestra mente.
En la cena, ya más sobrios, la conversación seguía fluyendo. En un rato el uruguayo nos contó que había arrendado una tinaja con champaña y nos invitó a ir después de comer. Aceptamos felices.
Mi polola se puso un bikini chiquitito que le quedaba ajustado, por lo que sus tetas quedaban bien expuestas. La uruguaya llevaba un bikini de una pieza que era casi un hilo en el culo.
En la tinaja la cosa la conversación continuo. Ellos contaron una anécdota sexual que abrió el tema sobre lo sexual. En un momento la uruguaya le preguntó a mi polola si alguna vez había besado a una mujer. Ella respondió que no. Entonces le preguntó directo si le gustaría probar. Mi polola me miró, yo le hice un gesto afirmando con la cabeza y ahí se dieron un beso largo, rico y con lengua que nunca voy a olvidar.
Desde ese beso todo se descontroló. Empezaron los besos entre los cuatro, manos tocando tetas y toqueteos bajo el agua, roces y apretones. La weá se estaba poniendo tan caliente que nos dio vergüenza que nos pillaran y nos echaran del hotel. Fue ahí cuando la uruguaya propuso ir a la pieza y abrir un vino que habían comprado en la viña. Mi polola y yo nos miramos con complicidad y aceptamos.
Ya en la habitación empezamos altiro, no abrimos ese supuesto vino. Ellos se tiraron a la cama y empezaron a besarse y tocarse. Yo le saqué el bikini a mi polola dejándole las tetas al aire. Las dos minas se pusieron a besarse y a tocarse las tetas entre ellas. Después la uruguaya y mi polola me la chuparon juntas, mientras el uruguayo se la cogía a su mina por atrás. Cambiamos de roles varias veces y la cosa siguió asi en varias posiciones y configuraciónes.
Al final terminamos con las dos en cuatro sobre la cama, besándose mientras nosotros les dábamos cada uno a la pareja del otro. Seguimos cogiendo hasta que ya no dimos más del cansancio.
A la mañana siguiente desayunamos juntos y nos despedimos con harto cariño, porque ellos volvían ese día a Montevideo.
Así fue mi primera experiencia swinger. No estaba planeada, pero si deseada.
Esperamos poder conocer Montevideo pronto.