
u/Hopeful_Ad7310

El mensaje que no me atrevo a mandar
Mi corazón aún se acelera cuando recuerdo esa noche en la fiesta de tu hermana. Llevábamos años jugando a esto, miradas que se quedaban demasiado tiempo, roces “accidentales” que nos dejaban a los dos con la respiración entrecortada. Yo tenía novio, sí… pero contigo siempre fue diferente. Esa electricidad que me mojaba las bragas solo con que me miraras desde el otro lado de la habitación.
Esa noche estuvimos tan cerca… Nuestros labios casi se tocaron, tu mano en mi cintura apretándome contra ti, sintiendo cómo se te ponía dura contra mi vientre. Me moría de ganas de que me arrastraras a cualquier cuarto, me subieras el vestido y me follaras contra la pared sin importarte nada. Pero no lo hiciste. Y cuando me fui, no aguanté más. Te escribí: “Me hubieras llevado a un cuarto…”. Y te mandé esa foto de mis tetas, pesadas, con los pezones duros solo de imaginar tu boca en ellos. Después vinieron esos días de sexting sucio… yo tocándome pensando en tu verga, contándote cómo me correría si por fin me penetraras.
Luego llegó mi cumpleaños. Y apareciste tú… con mi hermana Marian. Los vi besándose y algo se me retorció por dentro. Ella siempre ha sido la “buena”, pero yo sabía que tú no eras para noviazgos. Tú eras para follar. Para comerme entera. Para dejarme marcada. Sin embargo, ella se enamoró como una tonta. Y cuando se enteró de lo nuestro, empecé a hablarle mal de ti. Celos. Puros celos calientes. Porque sabía que si te la cogías a ella, yo perdería ese fuego que solo nosotros teníamos.
Pero Marian no me hizo caso. Empezaron a verse a escondidas, y yo me imaginaba todo: tus manos en sus tetas (más pequeñas que las mías), tu boca bajando por su vientre, tu lengua abriéndola mientras ella gemía tu nombre. Me tocaba pensando en eso, odiándote y deseándote al mismo tiempo.
Y ahora… me entero de que te cansaste de esperar, que estás saliendo con otras. ¿Sabes qué? Me pone cachonda imaginarte cogiéndotelas a todas. Pero también me moja saber que ninguna te va a dar lo que yo te daría. Porque si algún día me llevas a ese cuarto que tanto deseé… te voy a dejar seco. Te voy a chupar hasta que me ruegues, te voy a montar despacio, apretándote con mi coño empapado, y después te voy a dejar que me folles como un animal hasta que me llenes entera.
¿Aún quieres a Marian? ¿O prefieres venir a terminar lo que empezamos hace tanto tiempo?