Mi padre era un exitoso hombre de negocios, en nuestra ciudad era un hombre respetado, sin embargo, para mi madre la estaba olvidando. Mi padre podría pasar una semana entera sin llegar a casa, y mi madre en plena menopausia se sentía insatisfecha, así que empezó a conocer gente por apps de citas.
De la noche a la mañana, mi madre ya tenía planes diario y mucha veces no regresaba a casa, yo me quedaba solo. Sin embargo, mi madre perdió la vergüenza y empezó a invitar a sus amantes a la casa, metiendolos a la habitación que compartía con mi padre, yo solo podía escuchar los gemidos de madre.
Un día traté de confrontarla, sin embargo, ella se excuso qué no entendía las necesidades de una mujer y que era demasiado joven para comprender lo sola que se sentía y lo frustrada qué estaba por papá no trataba de compensar sus largas ausencias.
Así que decidí decirle a mi padre, y no me creyó, por lo que me vi obligado a entregarle una prueba irrefutable, grabé a mi madre teniendo relaciones con otro hombre. Finalmente mi padre me creyó, pero sorprendentemente decidió no hacer nada.
Mi padre entendía que si le reclamaba a mi madre, ella podría tener el control de la situación, y en el peor de los casos decirle a la prensa. Algo que podría afectar al negocio y la imagen pública de mi padre.
Así que decidió ir con mi abuela bruja, quién le dio la opción de que yo ocupe el cuerpo de mi madre para que todo esté bajo control. Pero habría un efecto secundario, yo dejaría de existir, es decir, mi cuerpo desaparecerís por completo.
Mi padre me rogó por aceptar, así que acepté, ya que no quería que mi padre siguiera sufriendo. Mi padre me prometió que no teníamos que tener intimidad ni ser una pareja, solo ante el público.
Sin embargo, han pasado 8 meses, mi padre apenas viene a casa, y te puedo decir que ahora entiendo a mi madre, yo también he sucumbido, le estoy siendo infiel a mi padre y el ni en cuenta. Ahora afortunadamente no hay nadie que se pueda enterar.