
u/Afrodita_Bellucci

Un pequeño adelanto, de lo que mis tacones pueden hacer 🔥
Teaser de mi nuevo video... ¿Que les parece el angulo?
Le dije a mi marido que iba a salir con mi grupo de amigas a cenar y que después iríamos a bailar, que no me esperara despierto, apenas colgué, el corazón me latía a mil, llegué al hotel a las 10.43 de la noche. Él ya había reservado la suite hasta las 10 de la mañana.
Cuando abrí la puerta, la habitación estaba en penumbras, solo con luces tenues blancas y de fondo sonaba bajito pero constante “I Feel It Coming” de The Weeknd, esa canción sensual, con ese ritmo lento y cargado, parecía hecha para lo que iba a pasar.
Estaba completamente desnudo esperándome, duro como una piedra no dijo ni una palabra me empujó contra la pared, me bajó el vestido de un tirón y se llevó la sorpresa que yo no llevaba tanga, me levantó una pierna y me metió dos dedos bien profundo mientras me besaba el cuello al ritmo de la música. "esta noche eres toda mía" me susurro (debo confesar que esas palabras tan simples uff me calentaron demasiado) me cargó hasta la cama king size y me tiró boca arriba, me abrió las piernas y entró de una sola embestida, tan fuerte que solté un gemido que se mezcló perfecto con la voz de The Weeknd.
Empezó a cogerme lento pero profundo, saliendo casi entero y volviendo a clavármela hasta el fondo, sincronizado con el beat de la canción, cambiamos de posición una y otra vez(el es muy creativo). Me puso en cuatro, me agarró fuerte de las caderas y me cogió tan duro que la cama golpeaba contra la pared al ritmo de la música, después me sentó arriba de él y me hizo rebotar mientras me apretaba las tetas y me chupaba los pezones.
Estaba tan mojada que se escuchaba el sonido húmedo de nuestros cuerpos por encima de la canción, ya me había corrido dos veces cuando mi teléfono empezó a sonar....era mi marido, una llamada… dos… tres seguidas. Él sonrió con esa cara de diablo y, sin salir de adentro mío, me susurró:—Contestale, me puso de lado, levantó una de mis piernas bien alto y siguió cogiéndome despacio pero profundo, exactamente al ritmo de “I Feel It Coming” mientras yo atendía temblando:—¿Sí, amor? —dije con la voz entrecortada—. Estoy con las chicas… sí, todo bien… estamos en el restaurante…Mientras hablaba, él no paraba. Me tapó la boca con una mano y siguió penetrándome, rozando ese punto que me volvía loca, sentí que me iba a correr otra vez con el teléfono en la oreja y la canción de fondo. Tuve que fingir que había mala señal y colgué rápido.
Apenas solté el celular, me dio vuelta, me puso boca abajo y me cogió como un salvaje, me agarraba del pelo, me daba nalgadas y me decía al oído lo puta que era por estar cogiendo con él mientras mi marido me llamaba.
La música seguía sonando, envolviéndolo todo, me corrí tan fuerte que terminé mordiendo la almohada y llorando de placer extremo, no paró en toda la noche. Me cogió contra la ventana mientras se veía un pedazo del pueblo iluminado (con “I Feel It Coming” repitiéndose en loop), de pie contra la pared, en la ducha…
Cada vez que pensaba que ya iba a acabar, se controlaba y seguía duro, cogiéndome durante horas, se corrió adentro tres veces, llenándome tanto que sentía cómo me chorreaba por los muslos cada vez que me movía; a las 6 de la mañana todavía me tenía contra la ventana, cogiéndome desde atrás mientras amanecía y la canción seguía sonando de fondo.
Mi marido me había llamado doce veces más, yo estaba nerviosa porque tenia los pezones sensibles de tanto que me los chupo, y me dolia todo mi cuerpo como si hubiese hecho sentadillas todo el dia, cuando por fin salí del hotel a la mañana, caminaba con las piernas temblando, cada paso sentía su semen todavía saliendo de mí.
Llegué a casa, me duché rápido y me metí en la cama con mi marido como si nada, pero cada vez que cierro los ojos, solo puedo recordar cómo me cogió toda la noche con esa canción de fondo… y lo mucho que quiero que vuelva a hacerlo....
Llevaba semanas muriéndome de ganas mi marido estaba de viaje y yo tenía solo una ventana de tres horas libres. Le escribí a él: “Hoy puedo. Te espero en el hotel de siempre a las 3”. Apenas cerré la puerta de la habitación ya lo tenía encima, me empujó contra la pared, me subió el vestido y me arrancó las tangas de un tirón, estaba durísimo, casi desesperado.—Te extrañé tanto, carajo… —me gruñó al oído mientras me metía dos dedos de golpe; ya estaba empapada, no hubo preliminares largas, me cargó, me tiró en la cama y me abrió las piernas.; cuando entró de una sola embestida solté un gemido que seguro se escuchó en todo el pasillo.
Empezó a cogerme fuerte, profundo, sin parar, cada vez más rápido, sudados, ruidosos, salvajes. Cambiamos de posición como locos: de cuatro, yo arriba, contra la ventana… No se corría. Seguía duro como una piedra, follándome sin piedad durante más de una hora. Cada vez que sentía que yo estaba por acabar, bajaba el ritmo, me mordía los pezones y me decía bajito:—Aún no, quiero que te corras más fuerte.
Me corrí tres veces sin exagerar; la última fue tan intensa que me temblaban las piernas y casi no podía ni hablar, solo gemía su nombre como una puta desesperada, cuando por fin se corrió dentro de mí, gruñendo como animal, me llenó tanto que sentí cómo me chorreaba por los muslos, me quedé tirada en la cama, destruida y feliz, con su semen todavía saliendo de mí mientras él me acariciaba el pelo.—Tengo que irme… —susurré mirando el reloj.
Él sonrió con esa cara de diablo y me respondió:—La próxima vez reservo la habitación por toda la noche quiero ver cuánto aguantás tu.
Todavía recuerdo tener las marcas de sus manos en las caderas y cada vez que me muevo siento que todavía lo tengo adentro…¿Quieren que cuente lo que pasó la vez que reservó toda la noche y mi marido me empezó a llamar?