r/relatos_y_confesiones

CONFIESOC

Confieso que soy un esposo morboso depravado y lujurioso. Describo a mi esposa como lo que es , rostro bello, pocas tetas pero lo compensa su culit0 es perfecto, de piel blanca pelo largo rubio delgada y enfermera de profesión, me gusta exhibirla sacarle fotos mientras c0j3mos y ponerlas en grupos de hotwife, quiero llevarla al mundo swinger pero se resiste ojalá acepte.

reddit.com
u/0scar_riojas — 3 hours ago

Platica termina mal

Publique sin avisar que era hombre. Un sujeto me escribo el pensó que yo era mujer. Yo pensé que el era ella. Hablamos de darnos cariño, cuando nos dimos cuenta que ambos eramos hombres continuamos, el fantaseo fue increíble y el oragasmo de la masturbacion aun mas

reddit.com
u/Savings_Level_6295 — 6 hours ago

Mujer casada.

Mujeres casadas para platicar y de mas? Soy hombre la intención es intercambiar experiencias en el matrimonio amistad y si todo marcha bien tal vez platicas candentes de vez en vez. Fantasear sin infidelidad física.

reddit.com
u/Savings_Level_6295 — 7 hours ago

Holi soy nueva

Buen dia tarde o noche mi nombre es Gabriela soy nueva aquí me interesaria platicar soy lesbi y busco confesar algunas cosas o simplemente charlar gracias

reddit.com
u/Friendly_Spare6915 — 9 hours ago

Que cosas hicieron mientras estaban cachondos

Pues para que no digan que solo pregunto pues empiezo yo

La cosa que hice por estar caliente yo creo que es ir en carro por 2 horas para ir a coger y que no valiera la pena 😂😂

¿Ustedes hicieron algo por calientes y que o no les gustara o no fue lo que pensaban?

reddit.com
u/BigdickNSFW2 — 14 hours ago

Mi mujer se cogio a un amigo

Pues ella se lleva bien con la mayoría de mis amigos por que también salimos con sus esposas en plan normal, solo hay dos que son solteros que son con los que mas se llevan con mi mujer, y son lo que mas frecuentan la casa, porque vemos el fut o jugamos play, inclusive cuando hacemos carnes asadas ellos son los que siempre están acá, en su cumpleaños de ella, como yo estaba con los invidtado y sirviendo, mi amigo no perdió el tiempo y se la paso con ella como si fueran novios, la sacaba a bailar y solo veía como había una tensión sexual entre los dos, por que el le arrimaba todo o ella le ponía el culo, pasaron las horas y solo quedábamos 4 personas y quisimos jugar a la botella cabe aclarar que ya estábamos bien pedos. Comenzamos con retos normales como bailarle al otro, besos en la mejilla y asi, estábamos con otra pareja pero ellos se fueron, y quedamos mi mujer, mi amigo y yo, en una de esas le toco la botella a ella y le dijo a mi amigo que se bajara el pantalón por que eligió reto jaja, y no quería por que estaba ahí yo, le dije que sin problema era un juego, se lo bajo y ella estaba a las risas por que si lo había hecho jaja, pero no tardo y el se las cobro le dijo que también se bajara el vestido, ella se apeno por que llevaba abajo un conjunto qué le había comprado para celebrar su cumple, se me quedo mirando y le asentí con la cabeza jaja, pensé que no lo haría pero si lo bajo y mi amigo se quedo de a 10 jaja, era color morado el conjunto la tanga le quedaba riquísima,se le veía un culo bien rico,cuando la vio se le paro la verga, entre tanto retos como estando tomado cerveza, se empezaron a besar jaja, y la muy puta le empezó a mamar, y también dejo que el le hiciera oral, se la cogio con unas ganas y ella también como se dejaba agarrar el culo yo solo los veía pero estaba que me moría de la excitacion y el termino el culo de ella.

La muy puta quedo bien llena jaja, la quise coger pero ya no tenía fuerzas jaja

reddit.com
u/Over_Board9536 — 8 hours ago

Pasado de mi esposa

Pasado de mi esposa

Mi esposa siempre me dice que fui el primero en ver y tocar y mamarle las tetas. Pero yo pienso que no porque antes de mi traía asta de dos novios , que opinan está tetona

reddit.com
u/Dangerous_Seat_9882 — 9 hours ago

Le gustan que le llamen nombre cuando cojen?

A mi me gusta que me llamen papi cuando estoy cojiendo. Y a ustedes que le gusten que le llamen mientras cojen?

reddit.com
u/Fun_Carpenter56 — 14 hours ago

Soy enfermera, no puta 4

Mientras me depilaba la vagina hice un recuento de mis días con Don Rolo, el lunes que lo conocí ya me había visto mi cosita desnuda por debajo de mi uniforme, el martes me vio desnuda en el baño, ayer miércoles lo masturbé… ¿Qué me estaba pasando? Antes de conocerlo yo era una esposa fiel… y para colmo de males mi esposo había vencido mi resistencia a darme por atrás y me tenía el ano destrozado, pero sentía que me lo tenía merecido por ser tan… bueno, eso.

Al llegar a mi trabajo me abrió la anciana enfermera y salió dando un portazo, me dirigí a la habitación y Don Rolo no estaba en su cama, lo llamé angustiada y me dijo que esa viaja maldita lo había dejado en el baño, lo encontré sentado en la taza y con una enorme erección ¿Qué le pasaba a este hombre? ¿Vivía siempre con la verga parada? Me contó que le pidió a la enfermera que lo llevara al baño a hacer sus necesidades, pero cuando le pidió que lo limpiara, la viejecita se dio cuenta de su gran erección y salió corriendo, otra vez tendría la señora que buscar otra sustituta… no sé por qué el juego de palabras me sugirió que ya tenía una prostituta de día… ¿Qué pensamientos eran esos?

Lo limpié y cambiando la rutina lo bañé, me pidió que lo masturbara pero me negué, me dijo que me entendía pero que el accidente lo mantenía con una erección constante, le prometí que iba a investigar y lo sequé con esmero en sus partes íntimas, me relamía de gusto cada vez que tocaba esos huevos peludos y más aún cuando tenía que pelarle el pene para limpiarle la cabeza, el pobre temblaba de satisfacción y yo de la emoción, pero haciéndome la profesional lo llevé a la cama para hacerle su terapia, le dije que si prefería su pijama o la bata, hizo una pausa como queriendo leer mis pensamientos y al final se decidió por la bata, le iba a poner sus bóxer pero se negó, me dijo que no tuviera pena, que se iba a tapar bien.

Me preguntó que cuando iba a empezar con mis turnos de noche, le conté la molesta discusión con mi esposo y me dijo que lo entendía, que si yo fuera su mujer tampoco me lo permitiría, alegué que eso era machismo, que las mujeres teníamos todo el derecho de dedicarnos a nuestro trabajo sin condiciones, que yo jamás le diría a mi esposo en que horarios debería hacerlo; me sentía como una de esas feministas radicales y después de hablar hasta por los codos, me dijo:

DON ROLO: Límpiate la baba y deja de mirarme la verga.

YO: ¡Don Rolo! No se la estaba viendo, le estoy haciendo su terapia.

DON ROLO: Sí pero para moverme las piernas no tienes por qué verme la verga.

YO: No lo hacía, pero si así fuera… ¿le molesta?

DON ROLO: Para nada, Lola, me halaga, puedes vérmela cuantas veces quieras… y ya sabes que hay un sobrecito para ti si…

YO: Cállese, don Rolo, eso solo pasó una vez y punto.

DON ROLO: … ¿Sabes? Tu marido hace bien en no dejarte hacer el turno de noche… una chica tan linda como tú… si fueras mi mujer…

YO: ¿Me está coqueteando?

DON ROLO: No, mi reina.

YO: ¡¿Mi reina?!

DON ROLO: No, Lola, no te estoy coqueteando, me gustaría pensar que te estoy seduciendo, pero…

YO: ¡Pero me está pagando como a una prostituta!

DON ROLO: De verdad que contigo no se puede, trato de ser amable y mal interpretas mis palabras, perdóname… sé que para ti solo soy un viejo… y encima parapléjico… no me hagas caso… a veces pienso que hubiera sido mejor quedarme muerto en ese accidente.

No supe que decir, terminé la terapia y le di sus medicamentos, luego salimos al jardín para que tomara su baño de sol, le pedí su computadora para investigar lo de la erección y efectivamente tenía razón, era increíble como reaccionaba su cuerpo frente a semejante adversidad, me dio mucha lástima y me sequé mis lágrimas, pobre hombre ¿Qué sería de mi esposo si pasara por semejante situación?... ¡¿Qué sería de mí…?! No cabía duda que nosotros los normales nos quejábamos por cualquier tontería… y él… tenía que vivir dependiendo de los demás.

Luego de un buen rato de sol me dijo que quería ir al yacusi, me fui a poner mi traje de baño y lo encendí, luego lo llevé, no quería que pensara que lo estaba provocando, nos metimos y yo me puse de frente sosteniéndolo con mis pies su pecho velludo, me hacían cosquillitas sus pelitos sobre la planta de mis pies, me dijo que no me fuera a molestar pero que me tenía que preguntar por qué me había decidido a masturbarlo, tragué saliva y traté de explicarle que fue un impulso, que me dio pena ver como se lastimaba cuando lo hacía, que no lo hice por el dinero…

DON ROLO: ¿Te gustó masturbarme?

YO: …eh…

DON ROLO: Dilo sin pena… ¿Tú masturbas a tu marido?

YO: Sí, pero es mi marido.

DON ROLO: ¿Y te gusta masturbarlo?

YO: Ay, don Rolo, no me gustan las preguntas que me hace.

DON ROLO: Sería natural que te gustara… ¿Por qué te quedas callada?... ¿Cómo se llama tu marido?

YO: Mario.

DON ROLO: Pues haz de cuenta que yo soy Mario y me masturbas.

YO: Pero no es lo mismo.

DON ROLO: ¿Prefieres que me lastime?

YO: No, claro que no.

DON ROLO: Entonces…

YO: Salgamos, que ya se me cansaron las piernas.

Lo llevé a su cama.

DON ROLO: Entonces…

¿Qué estaba haciendo? Yo tirada en su cama y con traje de baño con mi paciente… él mi miró con súplica… con la timidez que me caracteriza tome esa enorme verga con mi manita y empecé a masturbarlo, acerqué mi cara para disfrutar de sus chorros de semen en mi boca, le acaricié los huevos, gruñía como hombre de la prehiistórico,desesperado, las expresiones de su cara eran horripilantes, pero su verga era hermosa como ninguna, ya le salía gotitas por la roja cabeza de su pene, le pasé un dedo por ahí y brincó de placer, lo pajeaba con ganas, apretando su verga con mi mano, aumenté la velocidad y cuando creí que iba a obtener mi recompensa de semen, sonó el teléfono, lo puse en altavoz para que pudiera hablar con su abogado, mientras tanto fui a prepararle su almuerzo y me puse mi uniforme.

Me pidió almorzar a la orilla de la piscina, bajo una sombrilla de sol, cuando le estaba dando su sopa no podía evitar ver ese hermoso bulto bajo su bata, al extremo que por darle la cucharada en la boca se la di en la mejilla por estar viéndole la verga, él sonrió bañado en sopa, iba a traer algo con qué limpiarlo pero sus palabras me sacaron de quicio:

DON ROLO: ¿Qué es esa manchita que tienes atrás?

YO: ¿Dónde?

DON ROLO: ¿Estás en tus días?

YO: No, ¿Qué manchita?

DON ROLO: Esa que tienes en medio de tus nalgas, se nota mucho en tu uniforme blanco.

Era una manchita de sangre que me había salido del ano por la taladrada que me dio mi marido anoche, me moría de la vergüenza, fui a traer una toallita para asearlo… cual sería mi sorpresa cuando lo veo hundido dentro de la piscina, sin pensarlo me tiré de cabeza para auxiliarlo, aún no sé cómo fui capaz de sacarlo pero lo hice, lo acosté sobre la grama, abrí las piernas y me senté sobre su cuerpo, le presioné el pecho para que expulsara toda el agua que había ingerido hasta que afortunadamente volvió en sí, yo estaba agotada y cuando me miró una sonrisa dibujó su boca torcida.

DON ROLO: Que visión más hermosa… tú sentada sobre mí… con tu vestido mojado… veo tu ropa interior… ay mi reina…

Como estúpida salté de su cuerpo y me fui a cambiar de uniforme dejándolo tirado sobre la grama, al desnudarme pude observar como mi cosita brillaba húmeda de deseo, me repetía a mí misma ¡Soy enfermera, no puta! Pero debía reconocer que nunca antes había disfrutado tanto mi trabajo como con don Rolo, me limpié la vagina y el ano, me vestí y fui de nuevo a atender a mi paciente, lo levanté y lo senté en su silla.

DON ROLO: Esa manchita solo quiere decir una cosa.

YO: Cambiemos de tema. ¿Quiere que le vaya a traer más sopa?

DON ROLO: No, gracias, ya me llené… ¿Por qué te da pena reconocer que tuviste sexo anal?

YO: ¡Don Rolo! Creo que ya se está pasando de la raya.

DON ROLO: Con tu perdón, pero creo que tu marido te destrozó la raya.

YO: No sea tan abusivo, don Rolo.

DON ROLO: Es normal que se practique sexo anal en el matrimonio… a mí me encantaba.

YO: Pues a mí no, me duele.

DON ROLO: ¿Fue tu primera vez?

YO: No, la segunda y todo por su culpa.

DON ROLO: ¿Y yo que tengo que ver con tu ano?

YO: Pues nada… no me haga caso…

DON ROLO: Ahora me cuentas…

YO: Lo que pasa es que me sentí culpable con mi esposo por culpa suya… me vio mi cosita depilada bajo la mesa… y me sentí infiel… luego me vio desnuda en el baño… y me sentí peor… ayer lo masturbé y hoy otra vez, eso ya no tiene nombre… por eso me dejé dar por atrás, para sufrir mi castigo por comportarme como una mujerzuela.

DON ROLO: Pero no llores, mi reina, ya se va ir acostumbrando tu anito, dichoso tu marido que te disfruta por ahí.

YO: El disfruta pero yo no, me duele mucho.

DON ROLO: Y eso que la tiene chiquita según me dijiste.

YO: Sí, pero me duele.

DON ROLO: Te duele porque tu marido no sabe cómo hacértelo, no te lubrica, no te pone cremita…

YO: Dejemos de hablar de mi ano y vamos que le voy a dar sus medicamentos.

Lo llevé a la habitación, lo metí dentro de las sábanas, se quitó la bata y lo mediqué, era el momento de su siesta, era mi momento pervertido ¿Cómo podía estar engañando a mi marido con este descaro? él no se lo merecía, tenía que buscar una distracción mientras dormía porque si no iba a parar metida dentro de las sábanas sabroseándome su verga, fui a la biblioteca y abrí un libro, leía pero no entendía nada, mi mente estaba en ese falo que me distraía, tanto de mi lectura como de mis deberes de esposa, dejé el libro y busqué en internet información sobre sexo anal, tenía razón don Rolo, mi marido era un salvaje, no sabía cómo tratar mi anito fruncidito, estaba decidida a pasar comprando un lubricante, yo misma me lo echaría porque si no mi marido podría pensar que tenía experiencia y no quería tener más problemas con él.

Don Rolo despertó y me pidió que abriera la gaveta de su mesa de noche, habían dos sobres con dinero, según me dijo uno ya me lo había ganado por masturbarlo, aunque no era mi culpa que no haya terminado, pero que el otro es si me atrevía a dar el siguiente paso… le protesté furiosa, le dije que nunca me acostaría con él, que no me faltara el respeto, sentía la cara colorada de la rabia y como siempre él solo me escuchaba, cuando terminé de berrear me dijo que no me estaba pidiendo que me acostara con él, solo…

DON ROLO: … quiero sentir tu boca.

YO: ¡¡Qué!! ¡¡¿Quiere que se la chupe?!!

DON ROLO: Piensa que soy tu marido… ¿A él si se la mamas, verdad?

YO: No me voy a poner a discutir con usted si se la mamo o no, ¿De verdad piensa que soy una prostituta?

DON ROLO: No, Lolita, pero hace tanto tiempo que no disfruto un oral… era de las cosas que más me gustaban en el sexo, hacerlo y que me lo hicieran… ¿A tu marido le gusta?

YO: A todos los hombres les gusta.

DON ROLO: ¿Y a las mujeres?... ¿a ti?... no te quedes callada… no tiene nada de malo que a una mujer le guste chupársela a un hombre.

YO: No, pero siempre y cuando ese hombre sea mi marido.

DON ROLO: O sea que si te gusta… vamos… dímelo.

YO: … pues yo no sé si a todas las mujeres les gusta… pero… a mí… sí.

DON ROLO: Ves que no era tan difícil de aceptarlo… si te gusta tanto… ¿Por qué no te compadeces de este pobre viejo parapléjico y me complaces?

Salí huyendo al jardín de nuevo ¿Qué tenía este hombre que sus palabras transformaba mi enojo en deseo? Me atormentaba la idea de sentir su verga en mi boca, de manera inconsciente me pasé la lengua por los labios… me sentía furiosa conmigo misma ¿Por qué no me iba?... ¡¿Por qué no renunciaba?!... de una cosa estaba segura, no lo hacía por dinero… lo hacía porque… ¿Por qué me quedaba?... ¿Me gustaba ese hombre?... ¿Cómo?... tenía como como 50 años y era parapléjico… pero esa verga… ¿Era posible enamorarse de una verga?... no lo sabía… pero…

Entré a la habitación mirándolo a los ojos, le quité las sábanas de encima y me abalancé como una desesperada sobre su verga, lo pajeé, acerqué mi boca, saqué la lengua y le lamí las pelotas, su cuerpo brincó de placer, fui subiendo por su tronco hasta llegar a la cabeza, la lamí con deseo, como lo había hecho la otra vez bajo las sábanas y sin pensarlo dos veces me la tragué hasta la garganta, él con sus manos trataba de quitar el pelo de mi cara para verme mamar su verga, se la chupé como nunca se lo había hecho a mi marido, quería que sintiera mi boca caliente, mi lengua jugueteaba en su cabeza, le acariciaba los huevos peludos y sin pensarlo le pasé el dedo por su ano, él convulsionó y me llenó la boca de semen, que delicia era sentir sus chorros bañándome la garganta, hasta que fue perdiendo su tamaño dentro de mi boca, lo limpié y dije

YO: ¿Era eso lo que quería?

DON ROLO: Eso, Lola, justamente eso, eres la mejor, me haces tan feliz.

Llegó la sustituta y antes de despedirme don Rolo me señaló los sobres, yo sonreí agradecida, los tomé y salí de esa casa como cuando me recibí de enfermera, me sentía gloriosa… pasé a una farmacia y compré el dichoso lubricante, al llegar a mi casa me desnudé y me lo apliqué abundantemente en el ano, yo misma me metí un dedo, luego dos y hasta tres, esperé a mi esposo con ropa sexi, él se sorprendió al verme, no dijo nada, nos desnudamos, me pidió que me mamara la verga, ¡Dios mío! Acaba de tener la verga de don Rolo en la boca y ahora la de mi marido, me sentía la peor de la putas, me puso de perrita, yo lo guié con mi mano hacia mi orificio trasero y resbaló de forme deliciosa, que diferencia sentía, hasta podría confesar que me estaba gustando, mi esposo pujaba desesperado, así como oía a don Rolo, cerré los ojos e imaginé que era su verga la que me cogía el culo, mi esposo me acarició el clítoris y eso fue mucho para mi atormentado cuerpo, tuve mi primer orgasmo anal y fue de una manera brutal, casi me desmayo de placer, él feliz me abrazó y nos quedamos dormidos.

reddit.com
u/Keolnd — 8 hours ago

Soy enfermera,no puta 5

Mi marido estaba cada vez más feliz, pero yo cada vez más atormentada, si supiera lo que hacía en mi trabajo… ni pensarlo ¡Qué horror!... tenía una pequeña molestia en mi ano, pero afortunadamente no sangraba, ese lubricante había hecho maravillas, preparé mis cosas y salí a atender a mi adorado tormento, ese hombre era capaz de llevarme tanto al cielo como al infierno, con él no habían medias tintas, era tormento o placer ¿Qué me depararía el destino este día? No lo sabía pero llevaba mi cosita húmeda… que digo húmeda, iba empapada y aún ni siquiera lo había visto, jamás en toda mi vida me había sentido tan caliente como esa semana.

Me recibió la señora en un negligé vaporoso de color beige, semi trasparente, se veía espectacular, no sé por qué pero sentí celos ¿Qué me estaba pasando? Me dijo que tendría que buscar otra sustituta de noche… (¿Perdón, dijo prostituta?), porque su marido se comportaba como un verdadero degenerado con todas ellas, me preguntó que yo cómo lo aguantaba, tragué saliva y le dije que conmigo era muy respetuoso (Si supiera) Me dijo que había amanecido resfriada y que no iría a trabajar, subió a su habitación al segundo piso y yo la veía subir como a una reina, bamboleaba sus caderas de manera inconsciente pero muy provocativa, debo confesar que la envidié, que monumento de mujer era doña Laura.

Le conté a don Rolo que hoy no estaríamos solos, frunció el ceño en señal de disgusto, le hice la terapia un poco nerviosa, me daba miedo que la señora descubriera algo en mi mirada, en mis gestos, debía ser muy cuidadosa, luego lo llevé a la ducha y al desvestirlo apareció ese pene bien parado y duro, y pensar que ayer tuve esa verga dentro de mi boca ¡que suplicio! Le lavé el ano, me pidió que se lo lavara bien, lo estaba haciendo, no entendía, me dijo que me echara jabón en el guante y que lo lavara bien, no sé si era eso lo que quería pero me enjaboné un dedo y se lo metí por el culo, él se abrazaba a mi cuello gimiendo de placer, terminé ese pedido extraño, le lave las bolas y por último esa barra de carne que me hacía cometer las peores cosas de mi vida.

Lo sequé, le puse su bata de baño y lo llevé a su cama, lo mediqué y luego su infaltable baño de sol, yo me senté a su lado en la banquita y me preguntó si me había extrañado la petición que me hizo en el baño, yo le dije la verdad, que era la primera vez que un paciente me pedía semejante cosa, me dijo que le gustaba porque le estimulaba la próstata y que de haber seguido un poco más habría terminado sin siquiera tocarse, le dije que como enfermera entendía perfectamente cómo funcionaban los cuerpos masculinos y femeninos, pero la verdad estaba confundida, ninguno de mis pocos amantes me había pedido semejante cosa, pero bueno, la gente nunca deja de sorprenderme.

Necesitaba su baño en el yacusi, a mí me dio vergüenza ponerme el traje de baño, así que lo metí sosteniéndolo desde atrás abrazándolo por la cintura:

DON ROLO: Pero si Laura ya te autorizó ¿Por qué no te pones tu biquini y te metes conmigo?

YO: La señora nos está viendo desde su ventana en el segundo piso.

DON ROLO: Ya me di cuenta… me gustaría que delante de ella me masturbaras, me mamaras la verga y hasta te cogería… ¡Hija de la chingada!

YO: ¿Está enojado con ella?

DON ROLO: ¿No te ha contado nada?

YO: No, ¿De qué?

Y me contó lo mismo que la señora me había narrado, lo saqué del yacusi y lo sequé ahí mismo, era muy bochornoso secar su cuerpo desnudo delante de la señora, lo puse de espaldas a la ventana para secarle sus genitales, tenía la verga apuntando a mi boca pero sentía la mirada de doña Laura sobre cada uno de mis movimientos, le puse su bata y lo llevé al comedor para escapar de esa mirada escrutadora, le serví el almuerzo, después lo llevé a su cama y lo mediqué, al instante se quedó dormido.

Yo salí al jardín escapando de la tentación de meterme bajo sus sábanas y cual sería mi sorpresa cuando sentí llegar a Doña Laura a mi lado:

DOÑA LAURA: ¿Se durmió?

YO: Sí señora.

DOÑA LAURA: ¿Cuánto tiempo duerme?

YO: Aproximadamente un par de horas, señora.

DOÑA LAURA: ¿Tú sabes dar masajes?

YO: Bueno, no soy una experta pero recibí entrenamiento para dar masajes terapéuticos.

DOÑA LAURA: ¿Me darías uno a mí mientras Rolando duerme?

YO: Con mucho gusto señora, pero le sugiero hacerlo en una de esas camas para sol, porque así si despierta don Rolo lo podré auxiliar.

Doña Laura se quitó su negligé y me quedé asombrada como una mujer a sus años tenía un cuerpo de Diosa, tenía un diminuto hilo y un brasier del mismo color de su negligé, se notaba que gastaba mucho dinero en lencería, yo fui por mi maleta y cuando regresé la encontré acostada boca arriba sobre la cama de sol, tenía los ojos tapados, mientras me echaba aceite en las manos pude notar su sexo totalmente depilado a través de su triangulito semitransparente, nunca en mi vida había visto un brasier tan pequeño, eran dos tiritas que escondían sus enormes pechos, comparados con los míos parecían melones ver sus limones, le regué aceite por todo su cuerpo y empecé por los músculos de su cara, luego bajé a sus hombros y brazos, tenía una piel muy delicada, luego me salté los senos y masajeé su estómago, fui a sus pies y luego fui subiendo por sus torneadas piernas, cuando acariciaba sus muslos creí haber oído un gemido, pero tal vez solo fue mi imaginación.

Luego ella misma se dio vuelta, me pidió que le desatara su brasier, empecé por sus hombros y brazos, luego seguí por la espalda, de nuevo bajé a sus pies y fui subiendo por sus pantorrillas, cuando acariciaba sus muslos internos me puse una pierna sobre el hombro y pude notar que el hilito se había corrido dejándome ver esa vagina rosadita y muy bien depilada, se me ocurrió pensar que el sexo entre ellos debió haber sido delicioso, otra vez me entraron celos, luego le embarré las protuberantes nalgas de aceite y se las amasé, ella volteó a verme y sonrió, era extraño tener ese par de nalgas entre mis manos, lo que hubiera dado cualquier hombre por estar en mi lugar.

Al terminar se paró dejándome ver esos pechos bien formados con una aureola rosadita y sus pezones paraditos por el frío, por lo menos eso quería pensar yo, me dijo que ya se sentía mejor y que se iba a la oficina, subió las gradas como modelando su escultural cuerpo, no podía quitar mi mirada de sus nalgas, no me gustan las mujeres, pero sé apreciar su belleza y ella estaba dentro de las mejores… me fui a lavar las manos y al rato se despidió, me fui a sentar a la cama de Don Rolo y a saborearme esa verga parada bajo las sábanas.

Cuando despertó le dije que su esposa había salido, mejor no le hubiera dicho nada:

DON ROLO: ¿Cómo te sientes?

YO: Muy bien y ¿Usted?

DON ROLO: Digo ¿Cómo te sientes después de lo de ayer?

YO: Ay, don Rolo, ¿Ya va a empezar?

DON ROLO: Ese fue el mejor regalo que me has hecho.

YO: Pues ni tan regalo porque el sobre era generoso.

DON ROLO: Y hay más si me sigues consintiendo.

YO: Ya le dije que soy enfermera, no puta.

DON ROLO: Ya lo sé, mi reina, no te ofendas, ¿Tú crees que no puedo pagar a la mejor prostituta de la ciudad?

YO: Entonces ¿Por qué no lo hace? Y me deja de seguir atormentando con sus cosas.

DON ROLO: … porque tú me gustas mucho.

YO: Ay, Don Rolo, no me diga eso que soy casada.

DON ROLO: También lo sé… contigo es muy difícil hablar, si te pago te sientes prostituta y si no te pago me resultas con que eres una mujer casada, dime ¿Qué hago para no ofenderte?

YO: No sé, si fuera soltera le diría que me enamorara, pero como no lo soy entonces no se lo voy a permitir… no sé… ni yo misma me entiendo.

DON ROLO: Eso está mejor… empecemos por el principio… ¿Te ha gustado lo que me has hecho hasta el momento?

YO: … si le digo que sí se va a querer aprovechar de mí y se le digo que no se va a enojar conmigo ¿Qué quiere que le diga?

DON ROLO: Que sí, que te ha gustado mucho… y por favor no pienses que me quiero aprovechar de ti, solo quiero que me consientas…

YO: Pero es que para usted consentir tiene que ver con sexo.

DON ROLO: ¿Y eso es malo?

YO: Malo no, pero yo no soy su mujer.

DON ROLO: Podrías llegar a serlo si tú quisieras.

YO: Ay, las cosas que dice, yo una humilde enfermera siendo la mujer de un gran ingeniero… no me haga reír…

DON ROLO: De un ingeniero parapléjico, que no se te olvide ese pequeño detalle… ¿Te puedo pedir algo?

YO: Usted pida, pero yo me reservo el derecho a cumplirle.

DON ROLO: … me gustaría que me hicieras un striptease… ¡No vayas a empezar a gritar como siempre!... déjame explicarte… para que no te sientas mal, le voy a pedir a mi abogado que te deposite al mes, una cantidad con cuatro ceros, así no te ofendo cada vez que te pida algo… ¿Qué piensas?

YO: … ¿con cuatro ceros?... pero eso es una fortuna… eso no lo ganan ni los doctores del hospital donde trabajaba… ¿Está loco?

DON ROLO: Sí, tal vez un poquito… por ti… ¿por qué te quedas callada?... promete por lo menos que lo vas a pensar…

YO: … ¿y qué tendría que hacer?

DON ROLO: Primero un striptease…

YO: Pero yo no sé bailar.

DON ROLO: No me importa, no quiero ver tu ritmo sino tu cuerpo.

YO: … ay… no sé… ni mi marido me ha pedido que haga eso.

DON ROLO: Mejor aún, me encantaría ser el primero al que le haces un striptease ¿sabes cómo hacerlo?

YO: Claro, soy enfermera, no idiota… una se va quitando la ropa hasta quedarse desnuda… pero después va a querer más… y…

DON ROLO: ¿Y?... ¿Qué tiene de malo que quiera más?... ¿Para ti es un sacrificio?

YO: Tampoco… pero…

DON ROLO: Ya sé, eres una mujer casada, pero afrontemos la verdad… no te vayas a enojar conmigo por lo que voy a decir pero es la verdad… tú ya no eres una mujer fiel… ¡No digas nada!... solo acéptalo… desnúdate para mí… por favor.

Pensé que si fuera político hubiera llegado a ser Presidente, con esa labia que tenía convencía hasta el más desconfiado y pensé otra cosa peor: con esa verga que tenía podría convencer hasta a una monja, afortunadamente yo no lo era y viendo su carita de niño esperando su regalo… pues puse música y empecé a moverme… me sentía ridícula frente a él… no podía seguir el ritmo de la música… pero cerré los ojos y me desabotoné mi uniforme el cual cayó al piso… con mucho pudor le di la espalda y me quité el brasier, en ese momento me di cuenta que aún no me había visto los pechos… seguí moviéndome… seguramente se estaba riendo de mí y no lo culparía, me sentía como un armario bailando… volteé a verlo y se estaba tocando la verga… ¡Uf! ¡QUE VERGA!... me fui bajando mi tanga… ¡Qué horror!... estaba desnuda frente a él y me gustaba mucho sentirme deseada… me di la vuelta tapando mis senos y me aplaudió de manera grotesca, pero mis ojos estaban clavados en esa pija majestuosa.

En un acto atrevido me subí a su cama y le bailé en medio de su cuerpo, en esa posición podía verme completa, mi cosita húmeda de lujuria, mi ano atormentado por probarlo y mis senos bamboleantes con mis pezones paraditos de la calentura, ya no había vuelta atrás, me hinque sobre su cuerpo y le puse mi culo en la cara, como niño hambriento sacó su lengua y me lamía del ano a la vagina y viceversa, luego tomó con sus labios mi clítoris y no tuve más que tírame sobre su verga para hacer un delicioso sesenta y nueve.

Era momento de sentir… mi cuerpo convulsionaba con las mamadas que me daba este hombre y yo también lo mamaba tragándome toda su verga, le tocaba esas pelotas cargada de semen… quería que esto no terminara nunca… era tan deliciosa la manera como disfrutábamos de nuestros cuerpos… yo lloraba al sentir su tranca en mi campanilla, pero no me importaba… si hubiera podido me lo tragaría entero… no había nada mejor en el mundo que mamar siendo mamada… como un acto reflejo le metí un dedo en su culo y lo moví por dentro tratando de estimularle la próstata y estoy segura que lo logré porque me llenó la boca de semen, mientras yo le bañaba la suya con mis jugos, nunca antes había disfrutado un orgasmo simultaneo… ¡Que rico!

Descansamos un rato abrazados… empiernados… pero tenía que salir de ese sueño, así que me paré y me fui a bañar, como un acto de agradecimiento por haberme hecho sentir tanto, dejé la puerta abierta y no cerré la cortina del baño, él sonreía satisfecho, me vestí y tocaron la puerta, antes de ir a abrir me pidió que me acercara y me besó la boca con ternura, como si fuera su esposa, enredé mi lengua con la suya y me entregué a ese beso de amor, volvieron a tocar y entró otra viejecita enfermera, me despedí sin mirarlo.

En lugar de ir a mi casa me fui al parque de la esquina a reflexionar, era la primera vez que Don Rolo me besaba la boca y lo peor es que me había gustado mucho ¿Cómo era posible que gozara ese beso si provenía de una boca torcida? ¿Me estaba enamorando de él? ¿O de su verga? ¿Y mi esposo?... mil ideas se agolpaban en mi cabeza, no sabía qué hacer, me encaminé a mi casa y al llegar mi esposo se extrañó de mi retraso, le inventé una mentira que me creyó, pero a la hora de dormir me pidió de nuevo las nalgas, le dije que solo iba al baño y me preguntó que llevaba en las manos, al darse cuenta que era lubricante, explotó, me dijo que dónde había aprendido eso, que quién me había enseñado, estaba furioso, yo le dije que por mi profesión sabía que esas cosas ayudaban al sexo anal, pero me seguía gritando como enajenado.

Para tranquilizarlo, me desnudé completa, le dije que hiciera conmigo lo que quisiera, también se desnudó y tirándome del pelo me obligó a tragarme su verga, luego me puso en posición de misionero y me cogió brutalmente, tenía la cara desencajada, me agarró a bofetadas, era la primera vez que me pegaba, me dio vuelta y me violó el ano sin lubricante, yo gritaba de dolor, al fin terminó el tormento y me bañó los intestinos de semen, al sacarla su verga estaba manchada de mierda.

Salí corriendo al baño y defequé con mucha dificultad y dolor, tome mi cara entre las manos y lloré como nunca antes lo había hecho, sentía que me merecía que me tratara así, como a una puta, casi me quedo dormida sentada en la taza, al salir mi marido me dijo que seguramente mi paciente me estaba enseñando esas cosas raras, eso de usar lubricantes solo lo hacen las putas, se dio la media vuelta y se durmió… esa fue la peor noche de mi vida, no pude dormir, debía hacer algo, pero ¿Qué?...

A la mañana siguiente...¡¡

reddit.com
u/Keolnd — 7 hours ago