La Sorprendí en videollamada
Esto me sucedió una tarde de un martes llegue de la preparatoria. Ese día no hubo clases entonces para mí madre supuestamente nadie debería estar en casa.
Al llegar comencé a escuchar gemidos, uno tras otro. Segui el sonido hasta la habitación de mi mamá y alli estaba ella, usando un aro de luz, con su celular en el aro, hablando por videollamada con un hombre desconocido, masturbandose con un dildo rosado y enorme.
Para ese tiempo yo estaba obsesionado con la paja, en particular tambien llegué a fantasear con mi mama a la que ahora podia ver masturbarse.
Cuando me masturbaba en la ducha lo llegué a hacer oliendo sus tangas sucias, era delicioso el aroma de su culo y vagina.
Mi mamá era y sigue siendo exquisita. Es alta midiendo 1.65, con tetas grandes muy mamables, piel morena y pelo rizado negro, con un culo y unas caderas tan perfectas y muy bien formado todo que al verla todos los días vistiendo ropa sexy o lencería era una erección segura.
Al espiarla veía todo a la perfección, ella estaba en un ángulo perfecto donde yo la podía ver a ella, pero ella y el hombre en el celular no, veia sus tetas desnudas y el dildo alcance a verlo cuando ella lo sacaba y lo volvía a meter en su panocha o su culo, estaba bien espumoso de la lubricación de mi mamá. Lentamente me baje el pantalon junto con los boxers para masturbarme, estaba tan atrapado mirandola meterse el dildo en el culo mientras gemía como loca. Lo que mas me calentó en ese momento era escuchar sus pujidos que en momentos se volvian ricos gemidos, mientras el tipo en el celular se jalaba la verga diciéndole a mi mamá que era toda una puta.
Al escuchar al tipo decirle puta y mi mamá repetirlo afirmando que lo era, me puse tan caliente como nunca lo habia estado hasta ese momento, que sin siquiera tocarme termine eyaculando en el piso despues de mirar como sacaba el dido del ano y este estaba bien abierto. Y justo despues de eyacular, limpié el piso, y baje las escaleras en silencio.
Hice ruido en la parte bat y subí las escaleras haciendo ruido, le grité para "saber" dónde estaba. Su puerta estaba cerrada y le pregunté si podia pasar. Ella se nego, dijo que tenia un tiradero, obviamente estaba desnuda despidiendo al tipo de la videollamada.
Después de unos minutos me abrió la puerta, estaba en un babydoll de encaje, al verla me volvi a poner duro, podía verla aún sudando cuando me abrió la puerta.
Ella estaba muy nerviosa, me preguntó por qué estaba tan temprano en casa, y le respondí que no había clases ese día.
Mi mamá me dijo que ahorita se arreglaba y bajaba, pero al darse la vuelta su babydoll estaba bien mojado de la parte de las nalgas, supongo que de su lubricación.
A partir de ese día, puse una cámara escondida en su cuarto para ser testigo de sus videollamadas calientes.