




Cuál es su opinión de mi polla?
Si me delecharias?
Está muy dura y lista para sacar leche a chorros





Si me delecharias?
Está muy dura y lista para sacar leche a chorros
Llena le leche, super dura y ahora venuda
Se recorre todo mi cuerpo hacia abajo y vean como se amontona en un lado
Mi polla dura y cargada de lechita necesitada de ayuda
Se les antoja está polla mexicana super dura lista para que le saques toda la leche
Hoy, de camino a la escuela, tomé como siempre la línea del metro en dirección a la CDMX. Todo iba bien cuando abordé en la terminal, pero pasadas una o dos estaciones se empezó a subir más y más gente. Quedé del lado de la puerta, recargado en el barandal izquierdo, y de frente tenía a una chica. Yo esperaba poder arrimársela un poco —ya saben, lo casual en el metro, jajaja—. Según yo, ella llevaba una de esas bolsas de mano en el brazo que estaba más cerca de mí.
De pronto, llegamos a otra estación, subió más gente y sentí cómo la bolsa se estaba pegando mucho a mi verga, pero no le tomé importancia. Si ubican cómo son las bolsas tipo trapecio, por lo regular aprietan en dos zonas cuando se cierran en la parte de abajo; eso fue exactamente lo que sentí, como la pinza de esa parte de la bolsa apretándome en dos puntos.
Pasaron las estaciones y comencé a notar que el agarre apretaba un poco más. Yo iba con la mano derecha en el tubo pegado a la puerta y con la otra abajo, cargando mi mochila del lado izquierdo. En eso, comencé a subir un poco la mano izquierda con todo y mochila y... así es, amigos: me estaban apretando la punta de la verga con dos dedos.
Cuando intenté ver quién era, descubrí que del lado izquierdo había un vato, ¡y era la mano de ese vato! Sinceramente, a mí no me gustan los hombres ni nada por el estilo. Incluso pensé en quitarle la mano cuando lo descubrí, pero ya habían pasado como cinco estaciones, jajaja, y apenas me iba dando cuenta de que me la tenían prisionera de la cabeza mientras yo pensaba que era la bolsa.
Al final, preferí no quitarle la mano y dejar que jugara un poco con mi polla. Aclaro: no me calentó saber que era un vato el que me la estaba agarrando. Yo estaba mentalizado en que era la bolsa, y pues es lógico que cuando presionas o estimulas tu verga, se para y se pone dura, así que ya la llevaba algo erecta cuando me di cuenta. Dejé que la siguiera tocando. En general pensé: "No me gusta que sea vato y me da cosa, pero ¿quién te agarra la verga gratis en el transporte y sin que nadie se dé cuenta?". Si me preguntan, yo hubiera preferido pegársela a la chica que iba casi enfrente de mí, o que ella fuera quien me la agarrara, pero que te la agarren en el metro es una buena experiencia, jajajaja.
Para finalizar, les comento que la gente empezó a bajar un poco y a subir más. Él solo me estaba agarrando la punta como pinza, pero ya casi cuando se iba a bajar —yo la traía hacia abajo de frente—, este vato me la agarró, me la acomodó del lado izquierdo y me la agarró completa. Así se fue una estación entera. Cuando él se bajó en un transbordo, yo también ya lo quité de mi verga, pero para ese momento ya me la había agarrado como por 10 u 11 estaciones.
Mis Postdatas:
Pst 1. Me duele un poco la punta de la verga porque sí apretó algo duro.
Pst 2. Ya si me había agarrado la verga, también me hubiera agarrado los huevos.
Pst 3. Nadie te agarra la verga gratis en el metro.
Pst 4. Definitivamente hubiera preferido una mujer.
Pst 5. Esto no cambia mi gusto por las mujeres.
Pst 6. Que me la agarre quien quiera, pero solo a las mujeres les dejaría meter la mano debajo del pantalón o les arrimaría la verga en el metro; a los hombres no, ni loco, jajajaja.
Hoy, de camino a la escuela, tomé como siempre la línea del metro en dirección a la CDMX. Todo iba bien cuando abordé en la terminal, pero pasadas una o dos estaciones se empezó a subir más y más gente. Quedé del lado de la puerta, recargado en el barandal izquierdo, y de frente tenía a una chica. Yo esperaba poder arrimársela un poco —ya saben, lo casual en el metro, jajaja—. Según yo, ella llevaba una de esas bolsas de mano en el brazo que estaba más cerca de mí.
De pronto, llegamos a otra estación, subió más gente y sentí cómo la bolsa se estaba pegando mucho a mi verga, pero no le tomé importancia. Si ubican cómo son las bolsas tipo trapecio, por lo regular aprietan en dos zonas cuando se cierran en la parte de abajo; eso fue exactamente lo que sentí, como la pinza de esa parte de la bolsa apretándome en dos puntos.
Pasaron las estaciones y comencé a notar que el agarre apretaba un poco más. Yo iba con la mano derecha en el tubo pegado a la puerta y con la otra abajo, cargando mi mochila del lado izquierdo. En eso, comencé a subir un poco la mano izquierda con todo y mochila y... así es, amigos: me estaban apretando la punta de la verga con dos dedos.
Cuando intenté ver quién era, descubrí que del lado izquierdo había un vato, ¡y era la mano de ese vato! Sinceramente, a mí no me gustan los hombres ni nada por el estilo. Incluso pensé en quitarle la mano cuando lo descubrí, pero ya habían pasado como cinco estaciones, jajaja, y apenas me iba dando cuenta de que me la tenían prisionera de la cabeza mientras yo pensaba que era la bolsa.
Al final, preferí no quitarle la mano y dejar que jugara un poco con mi polla. Aclaro: no me calentó saber que era un vato el que me la estaba agarrando. Yo estaba mentalizado en que era la bolsa, y pues es lógico que cuando presionas o estimulas tu verga, se para y se pone dura, así que ya la llevaba algo erecta cuando me di cuenta. Dejé que la siguiera tocando. En general pensé: "No me gusta que sea vato y me da cosa, pero ¿quién te agarra la verga gratis en el transporte y sin que nadie se dé cuenta?". Si me preguntan, yo hubiera preferido pegársela a la chica que iba casi enfrente de mí, o que ella fuera quien me la agarrara, pero que te la agarren en el metro es una buena experiencia, jajajaja.
Para finalizar, les comento que la gente empezó a bajar un poco y a subir más. Él solo me estaba agarrando la punta como pinza, pero ya casi cuando se iba a bajar —yo la traía hacia abajo de frente—, este vato me la agarró, me la acomodó del lado izquierdo y me la agarró completa. Así se fue una estación entera. Cuando él se bajó en un transbordo, yo también ya lo quité de mi verga, pero para ese momento ya me la había agarrado como por 10 u 11 estaciones.
Mis Postdatas:
Pst 1. Me duele un poco la punta de la verga porque sí apretó algo duro.
Pst 2. Ya si me había agarrado la verga, también me hubiera agarrado los huevos.
Pst 3. Nadie te agarra la verga gratis en el metro.
Pst 4. Definitivamente hubiera preferido una mujer.
Pst 5. Esto no cambia mi gusto por las mujeres.
Pst 6. Que me la agarre quien quiera, pero solo a las mujeres les dejaría meter la mano debajo del pantalón o les arrimaría la verga en el metro; a los hombres no, ni loco, jajajaja.
Hoy, de camino a la escuela, tomé como siempre la línea del metro en dirección a la CDMX. Todo iba bien cuando abordé en la terminal, pero pasadas una o dos estaciones se empezó a subir más y más gente. Quedé del lado de la puerta, recargado en el barandal izquierdo, y de frente tenía a una chica. Yo esperaba poder arrimársela un poco —ya saben, lo casual en el metro, jajaja—. Según yo, ella llevaba una de esas bolsas de mano en el brazo que estaba más cerca de mí.
De pronto, llegamos a otra estación, subió más gente y sentí cómo la bolsa se estaba pegando mucho a mi verga, pero no le tomé importancia. Si ubican cómo son las bolsas tipo trapecio, por lo regular aprietan en dos zonas cuando se cierran en la parte de abajo; eso fue exactamente lo que sentí, como la pinza de esa parte de la bolsa apretándome en dos puntos.
Pasaron las estaciones y comencé a notar que el agarre apretaba un poco más. Yo iba con la mano derecha en el tubo pegado a la puerta y con la otra abajo, cargando mi mochila del lado izquierdo. En eso, comencé a subir un poco la mano izquierda con todo y mochila y... así es, amigos: me estaban apretando la punta de la verga con dos dedos.
Cuando intenté ver quién era, descubrí que del lado izquierdo había un vato, ¡y era la mano de ese vato! Sinceramente, a mí no me gustan los hombres ni nada por el estilo. Incluso pensé en quitarle la mano cuando lo descubrí, pero ya habían pasado como cinco estaciones, jajaja, y apenas me iba dando cuenta de que me la tenían prisionera de la cabeza mientras yo pensaba que era la bolsa.
Al final, preferí no quitarle la mano y dejar que jugara un poco con mi polla. Aclaro: no me calentó saber que era un vato el que me la estaba agarrando. Yo estaba mentalizado en que era la bolsa, y pues es lógico que cuando presionas o estimulas tu verga, se para y se pone dura, así que ya la llevaba algo erecta cuando me di cuenta. Dejé que la siguiera tocando. En general pensé: "No me gusta que sea vato y me da cosa, pero ¿quién te agarra la verga gratis en el transporte y sin que nadie se dé cuenta?". Si me preguntan, yo hubiera preferido pegársela a la chica que iba casi enfrente de mí, o que ella fuera quien me la agarrara, pero que te la agarren en el metro es una buena experiencia, jajajaja.
Para finalizar, les comento que la gente empezó a bajar un poco y a subir más. Él solo me estaba agarrando la punta como pinza, pero ya casi cuando se iba a bajar —yo la traía hacia abajo de frente—, este vato me la agarró, me la acomodó del lado izquierdo y me la agarró completa. Así se fue una estación entera. Cuando él se bajó en un transbordo, yo también ya lo quité de mi verga, pero para ese momento ya me la había agarrado como por 10 u 11 estaciones.
Mis Postdatas:
Pst 1. Me duele un poco la punta de la verga porque sí apretó algo duro.
Pst 2. Ya si me había agarrado la verga, también me hubiera agarrado los huevos.
Pst 3. Nadie te agarra la verga gratis en el metro.
Pst 4. Definitivamente hubiera preferido una mujer.
Pst 5. Esto no cambia mi gusto por las mujeres.
Pst 6. Que me la agarre quien quiera, pero solo a las mujeres les dejaría meter la mano debajo del pantalón o les arrimaría la verga en el metro; a los hombres no, ni loco, jajajaja.
Hoy, de camino a la escuela, tomé como siempre la línea del metro en dirección a la CDMX. Todo iba bien cuando abordé en la terminal, pero pasadas una o dos estaciones se empezó a subir más y más gente. Quedé del lado de la puerta, recargado en el barandal izquierdo, y de frente tenía a una chica. Yo esperaba poder arrimársela un poco —ya saben, lo casual en el metro, jajaja—. Según yo, ella llevaba una de esas bolsas de mano en el brazo que estaba más cerca de mí.
De pronto, llegamos a otra estación, subió más gente y sentí cómo la bolsa se estaba pegando mucho a mi verga, pero no le tomé importancia. Si ubican cómo son las bolsas tipo trapecio, por lo regular aprietan en dos zonas cuando se cierran en la parte de abajo; eso fue exactamente lo que sentí, como la pinza de esa parte de la bolsa apretándome en dos puntos.
Pasaron las estaciones y comencé a notar que el agarre apretaba un poco más. Yo iba con la mano derecha en el tubo pegado a la puerta y con la otra abajo, cargando mi mochila del lado izquierdo. En eso, comencé a subir un poco la mano izquierda con todo y mochila y... así es, amigos: me estaban apretando la punta de la verga con dos dedos.
Cuando intenté ver quién era, descubrí que del lado izquierdo había un vato, ¡y era la mano de ese vato! Sinceramente, a mí no me gustan los hombres ni nada por el estilo. Incluso pensé en quitarle la mano cuando lo descubrí, pero ya habían pasado como cinco estaciones, jajaja, y apenas me iba dando cuenta de que me la tenían prisionera de la cabeza mientras yo pensaba que era la bolsa.
Al final, preferí no quitarle la mano y dejar que jugara un poco con mi polla. Aclaro: no me calentó saber que era un vato el que me la estaba agarrando. Yo estaba mentalizado en que era la bolsa, y pues es lógico que cuando presionas o estimulas tu verga, se para y se pone dura, así que ya la llevaba algo erecta cuando me di cuenta. Dejé que la siguiera tocando. En general pensé: "No me gusta que sea vato y me da cosa, pero ¿quién te agarra la verga gratis en el transporte y sin que nadie se dé cuenta?". Si me preguntan, yo hubiera preferido pegársela a la chica que iba casi enfrente de mí, o que ella fuera quien me la agarrara, pero que te la agarren en el metro es una buena experiencia, jajajaja.
Para finalizar, les comento que la gente empezó a bajar un poco y a subir más. Él solo me estaba agarrando la punta como pinza, pero ya casi cuando se iba a bajar —yo la traía hacia abajo de frente—, este vato me la agarró, me la acomodó del lado izquierdo y me la agarró completa. Así se fue una estación entera. Cuando él se bajó en un transbordo, yo también ya lo quité de mi verga, pero para ese momento ya me la había agarrado como por 10 u 11 estaciones.
Mis Postdatas:
Pst 1. Me duele un poco la punta de la verga porque sí apretó algo duro.
Pst 2. Ya si me había agarrado la verga, también me hubiera agarrado los huevos.
Pst 3. Nadie te agarra la verga gratis en el metro.
Pst 4. Definitivamente hubiera preferido una mujer.
Pst 5. Esto no cambia mi gusto por las mujeres.
Pst 6. Que me la agarre quien quiera, pero solo a las mujeres les dejaría meter la mano debajo del pantalón o les arrimaría la verga en el metro; a los hombres no, ni loco, jajajaja.
Hoy, de camino a la escuela, tomé como siempre la línea del metro en dirección a la CDMX. Todo iba bien cuando abordé en la terminal, pero pasadas una o dos estaciones se empezó a subir más y más gente. Quedé del lado de la puerta, recargado en el barandal izquierdo, y de frente tenía a una chica. Yo esperaba poder arrimársela un poco —ya saben, lo casual en el metro, jajaja—. Según yo, ella llevaba una de esas bolsas de mano en el brazo que estaba más cerca de mí.
De pronto, llegamos a otra estación, subió más gente y sentí cómo la bolsa se estaba pegando mucho a mi verga, pero no le tomé importancia. Si ubican cómo son las bolsas tipo trapecio, por lo regular aprietan en dos zonas cuando se cierran en la parte de abajo; eso fue exactamente lo que sentí, como la pinza de esa parte de la bolsa apretándome en dos puntos.
Pasaron las estaciones y comencé a notar que el agarre apretaba un poco más. Yo iba con la mano derecha en el tubo pegado a la puerta y con la otra abajo, cargando mi mochila del lado izquierdo. En eso, comencé a subir un poco la mano izquierda con todo y mochila y... así es, amigos: me estaban apretando la punta de la verga con dos dedos.
Cuando intenté ver quién era, descubrí que del lado izquierdo había un vato, ¡y era la mano de ese vato! Sinceramente, a mí no me gustan los hombres ni nada por el estilo. Incluso pensé en quitarle la mano cuando lo descubrí, pero ya habían pasado como cinco estaciones, jajaja, y apenas me iba dando cuenta de que me la tenían prisionera de la cabeza mientras yo pensaba que era la bolsa.
Al final, preferí no quitarle la mano y dejar que jugara un poco con mi polla. Aclaro: no me calentó saber que era un vato el que me la estaba agarrando. Yo estaba mentalizado en que era la bolsa, y pues es lógico que cuando presionas o estimulas tu verga, se para y se pone dura, así que ya la llevaba algo erecta cuando me di cuenta. Dejé que la siguiera tocando. En general pensé: "No me gusta que sea vato y me da cosa, pero ¿quién te agarra la verga gratis en el transporte y sin que nadie se dé cuenta?". Si me preguntan, yo hubiera preferido pegársela a la chica que iba casi enfrente de mí, o que ella fuera quien me la agarrara, pero que te la agarren en el metro es una buena experiencia, jajajaja.
Para finalizar, les comento que la gente empezó a bajar un poco y a subir más. Él solo me estaba agarrando la punta como pinza, pero ya casi cuando se iba a bajar —yo la traía hacia abajo de frente—, este vato me la agarró, me la acomodó del lado izquierdo y me la agarró completa. Así se fue una estación entera. Cuando él se bajó en un transbordo, yo también ya lo quité de mi verga, pero para ese momento ya me la había agarrado como por 10 u 11 estaciones.
Mis Postdatas:
Pst 1. Me duele un poco la punta de la verga porque sí apretó algo duro.
Pst 2. Ya si me había agarrado la verga, también me hubiera agarrado los huevos.
Pst 3. Nadie te agarra la verga gratis en el metro.
Pst 4. Definitivamente hubiera preferido una mujer.
Pst 5. Esto no cambia mi gusto por las mujeres.
Pst 6. Que me la agarre quien quiera, pero solo a las mujeres les dejaría meter la mano debajo del pantalón o les arrimaría la verga en el metro; a los hombres no, ni loco, jajajaja.