En gran parte de mi adolescencia siempre creí en el amor verdadero (talvez aún lo sigo haciendo). Siempre fui de la idea de que solo había un coño para una sola verga y viceversa. Y que el hecho de la infidelidad era lo peor que lo podía pasar a cualquiera, hombre o mujer, tanto que se debía pagar con las castración o la cantidad eterna.
Pero con el porno, horas infinitas de el, cambie mi forma de pensar y ahora la infidelidad para mí es una de las cosas más ricas, aunque duela. Claro que los vídeos que veía eran falsos pero el hecho de ver cómo usaban a la mujer de otro hombre, ver su cara de placer y escuchar como gozaba jurando que con su esposo no era así y mejor aún ver que su esposo la atrapaba en el acto, o al final, o incluso lo veía todo, me ponía la verga tan dura que no hacía falta masturbarme para eyacular, pero tan dura que incluso le costaba al semen salir y solo lo hacía una vez que se me hubiera desinflamado.
Me prendía tanto que incluso quería llegar a experimentarlo en carne propia, hasta el punto que todo aspecto relacionado con la infidelidad me excitaba, el poder ser cornudo, ser quien pone el cuerno, o mucho mejor todavía ser el cuerno. Todo eso fue mi la de cada día en internet hasta el conocí el termino swinger y entendí que la infidelidad podría quedar obsoleta en algún futuro.
De allí comencé a conocer más términos promiscuidad, liberal, poliamor, etcétera, además de los ya antiguos pero que nunca tomé en cuenta como amigos con beneficios o derechos, follamigo, mano amiga y demás.
Todo esto en conjunto me fue volviendo aún cada vez más obsesionado con el porno y cuando empecé mi vida sexual activa, con el sexo claro. Me encantaba ver cómo una simple situación podía incluir varias categorías. (Mi favorita: el sexo interracial, entre negros y blancas).
Follar con quién sea tal cual actor porno (aunque fue una vez cada quien sabe cuantas semanas) sin compromiso alguno más el no dejar a ninguna embarazada se ha vuelto mi fantasía total, poco a poco cada vez más frecuente y con contextos a veces no muy buenos pero en general muy excitantes.